El chamanismo a través del tiempo: orígenes, evolución e influencia global

chamanismo

El chamanismo es una de las tradiciones espirituales más antiguas del mundo, con raíces que se remontan a las frías estepas de Siberia y Mongolia en el Paleolítico Superior (hace aproximadamente 40,000 años).
Desde allí, se ha extendido e influenciado diversas culturas, como la coreana y la mesoamericana, adaptándose a diferentes contextos históricos y geográficos.
El término «chamán» proviene del idioma tungús de Siberia y se refiere a un individuo con la capacidad de entrar en estados alterados de conciencia para comunicarse con los espíritus y obtener conocimiento o sanación para su comunidad. En las antiguas tribus nómadas de Asia, los chamanes desempeñaban un papel fundamental en la supervivencia, realizando rituales para cazar con éxito, sanar enfermedades y proteger a la comunidad de fuerzas malignas.
El chamanismo en esta región se caracterizaba por el uso de tambores, cantos, danzas y consumo de sustancias enteogénicas que facilitaban el trance chamánico. En Mongolia, los chamanes estaban estrechamente relacionados con el culto a Tengri, el dios del cielo, y con la naturaleza, mientras que en China, las prácticas chamánicas influyeron en las primeras formas de taoísmo y en las creencias populares sobre la comunicación con los antepasados.
Con el paso del tiempo, el chamanismo cruzó continentes a través de las migraciones humanas por el estrecho de Bering, hace aproximadamente 15,000 años. Los grupos que llegaron a América llevaron consigo estas prácticas espirituales, las cuales se transformaron al adaptarse a las nuevas geografías y cosmovisiones indígenas.

Orígenes en Siberia y Mongolia
En Siberia, los chamanes eran figuras fundamentales en tribus como los evenki, buriatos y yakutos. Durante la era del Imperio Mongol (siglo XIII), el chamanismo coexistió con el budismo y el tengrismo, influyendo en la estructura política y militar del imperio.
En Mongolia, los chamanes (böö) han desempeñado un papel central en la vida social y política. Existen dos tradiciones principales: el «chamanismo negro», que mantiene una visión puramente animista, y el «chamanismo amarillo», que integra elementos budistas. A lo largo de la historia, los chamanes mongoles han sido guías espirituales y sanadores, aunque con la llegada del comunismo en el siglo XX fueron perseguidos y su práctica quedó reducida hasta su resurgimiento en la década de 1990.

El Chamanismo en Corea: El Muismo
El chamanismo coreano, conocido como Muismo o Musok,tiene raíces que se remontan al periodo prehistórico y ha sido documentado desde la era de los Tres Reinos de Corea (siglos I a VII d.C.). Es una de las tradiciones religiosas más antiguas de la península. Se basa en la creencia de que los chamanes, predominantemente mujeres (mudang), pueden comunicarse con los dioses y espíritus ancestrales mediante rituales conocidos como kut. Estos rituales incluyen cantos, danzas y la invocación de entidades espirituales para sanar enfermedades y restaurar la armonía en la comunidad.
A pesar de la modernización de Corea y la llegada de religiones como el budismo y el cristianismo, el chamanismo ha persistido e incluso ha experimentado un resurgimiento en las últimas décadas, con nuevas manifestaciones como el ciberchamanismo. Las redes sociales han permitido que las mudang contemporáneas ofrezcan sus servicios en línea, demostrando la capacidad de adaptación de esta tradición ancestral.

Influencia del Chamanismo en México
En Mesoamérica, el chamanismo también ha sido una parte fundamental de las tradiciones espirituales en México, con orígenes en las civilizaciones prehispánicas como la olmeca (1500 a.C.-400 a.C.), la maya (2000 a.C.-siglo XVI d.C.) y la mexica (1325-1521 d.C.).
A diferencia del chamanismo siberiano, donde el chamán era un mediador con los espíritus de la naturaleza, en Mesoamérica estas prácticas se mezclaron con deidades locales y rituales de sacrificio, además del uso de plantas sagradas como los hongos psilocibios, el peyote y el toloache.
El chamanismo también ha sido una parte fundamental de las tradiciones espirituales en México, aunque con características propias. Los chamanes en Mesoamérica han sido conocidos como curanderos, nahuales o graniceros, dependiendo de la región y las prácticas específicas. Su función principal ha sido la de intermediarios entre los dioses, la naturaleza y los humanos.
En culturas como la mexica y la maya, los chamanes utilizaban plantas sagradas como el peyote y los hongos psilocibios para inducir estados de trance y recibir visiones. Con la llegada de la colonia, muchas de estas prácticas fueron reprimidas, pero han sobrevivido y se han adaptado con el tiempo, fusionándose con elementos cristianos.
Actualmente, el chamanismo en México sigue vivo en comunidades indígenas y también ha captado el interés de personas fuera de estas comunidades, convirtiéndose en una práctica de sanación alternativa con una fuerte influencia de las creencias tradicionales.

Conclusión
Desde las frías tierras de Siberia y Mongolia hasta las montañas de Corea y las selvas de México, el chamanismo ha demostrado una notable capacidad de adaptación y supervivencia. Aunque cada región ha desarrollado sus propias variaciones, la esencia sigue siendo la misma: la conexión con el mundo espiritual para el bienestar de la comunidad. En un mundo moderno donde la espiritualidad sigue siendo una necesidad humana, el chamanismo continúa siendo una tradición viva y en constante evolución.

 

Una colaboración de Ajolotes Nerds para Tutivillus.

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