Dokkaebi: entidades sobrenaturales coreanas y la diversidad global de lo demoníaco

En América Latina, marcada profundamente por la tradición cristiana, solemos asociar la palabra demonio con figuras del imaginario católico: seres malévolos, vinculados al pecado, la tentación o la condenación eterna. Sin embargo, esta concepción es solo una entre muchas posibles. Las culturas del mundo han imaginado seres sobrenaturales con funciones, moralidades y significados muy distintos, desde espíritus protectores hasta tricksters caóticos o entidades liminales ligadas a la naturaleza.
Esta pluralidad de seres revela que lo “demoníaco” no es universal ni homogéneo; es un producto cultural que responde a las necesidades simbólicas de cada sociedad. En este contexto global, Corea ofrece uno de los ejemplos más fascinantes: el dokkaebi (도깨비), una figura que no encaja en la categoría de demonio católico, sino en un sistema chamánico y folclórico donde lo espiritual y lo cotidiano conviven en una misma realidad.

Dokkaebi: un ser folklórico de ambigüedad y agencia
En el pensamiento tradicional coreano, los dokkaebi no provienen de los muertos ni representan una moral sobrenatural divina. Se piensa que pueden surgir a partir de objetos cargados de energía —escobas, vasijas, herramientas abandonadas— que, con el tiempo, “despiertan” y adquieren vida autónoma.Sus características principales incluyen: Ambivalencia moral: pueden ayudar o castigar, según las normas sociales más que religiosas. Naturaleza liminal: habitan bosques, caminos, casas y montañas, espacios intermedios entre lo humano y lo espiritual. Humor y travesura: poseen un carácter lúdico que desafía a los humanos. Función socio–simbólica: representan la regulación de la conducta comunitaria y la imprevisibilidad del mundo natural.

Los dokkaebi no encarnan el mal, sino lo inesperado, lo justo o lo travieso. Son seres profundamente culturales, moldeados por siglos de tradición oral y creencias chamánicas.

Dokkaebi en la cultura audiovisual surcoreana
La modernidad no ha eliminado la figura del dokkaebi; por el contrario, la ha revitalizado a través de dramas televisivos y producciones cinematográficas.

1.⁠ ⁠“Guardian: The Lonely and Great God” (2016–2017)
La serie, conocida mundialmente como Goblin, reinterpreta al dokkaebi como un ser inmortal complejo, cargado de memoria histórica y emocional. Aunque se aleja del mito original, conserva su naturaleza ambigua y su rol como intermediario entre mundos.

2.⁠ ⁠Cine independiente y cortometrajes
Diversas producciones adoptan al dokkaebi para explorar el trauma, el duelo o las tensiones interpersonales. El ser funciona como metáfora de cargas emocionales, miedos profundos o procesos de transformación personal.

3.⁠ ⁠“K-Pop Demon Hunters” (2025)
Esta película animada utiliza criaturas inspiradas en el folclore coreano dentro de una narrativa moderna. Representa la tendencia actual de integrar entidades tradicionales en historias globales, especialmente dirigidas a públicos jóvenes.

La diversidad global de lo sobrenatural: un análisis comparativo
El dokkaebi no existe aislado; forma parte de un amplio repertorio mundial de seres sobrenaturales que desafían la concepción cristiana del demonio. Analizarlo en diálogo con otras figuras permite mostrar cómo cada cultura construye su propia ontología de lo invisible.

1.⁠ ⁠Dokkaebi (Corea): el trickster liminal
Ya descrito anteriormente, el dokkaebi se caracteriza por su ambigüedad moral, su vínculo con objetos cotidianos y su papel como regulador social en cuentos tradicionales.

2.⁠ ⁠Oni (Japón): caos, castigo y emocionalidad desbordada
Los oni, surgidos del folclore y transformados por el budismo y el teatro Noh, suelen asociarse con calamidades y violencia. No obstante, no todos son malévolos; algunos protegen templos o castigan injusticias.
Función simbólica: caos y emociones desbordadas. Relación con humanos: amenaza o protección. Comparación con dokkaebi: los oni son más violentos y menos juguetones; representan fuerzas más destructivas.

3.⁠ ⁠Jinn (Medio Oriente): criaturas de fuego con libre albedrío
Los jinn, según la tradición islámica, fueron creados por Dios a partir de fuego sin humo. Poseen libre albedrío, por lo que pueden ser benéficos, malignos o neutrales. Función simbólica: explicar fenómenos inexplicables. Relación con humanos: posesión, guía o convivencia. Comparación con dokkaebi: los jinn se conciben como una “raza” paralela; los dokkaebi, en cambio, emergen de objetos y espacios cotidianos.

4.⁠ ⁠Duendes europeos y latinoamericanos: guardianes, bromistas y protectores
Los duendes en Europa —y los aluxes y chaneques en América Latina— suelen proteger espacios naturales o domésticos.
Función simbólica: cuidado del territorio y sanción de faltas. Relación con humanos: protección o travesura. Comparación con dokkaebi: ambos son tricksters comunitarios, pero los duendes están más ligados al territorio; los dokkaebi, a los objetos y al azar.

Conclusión: descolonizar la idea del “demonio”
Al estudiar entidades como los dokkaebi, es posible comprender que:
La idea del demonio como mal absoluto es una construcción cultural específica del cristianismo. El mundo está lleno de seres sobrenaturales con funciones diversas que no encajan en categorías occidentales.

La cultura audiovisual contemporánea —especialmente en Corea— ha transformado y revitalizado estas entidades, proyectándolas en narrativas globales. Conocer estas figuras permite pensar el folclore como una forma de memoria viva y como un espejo de las estructuras sociales. En suma, los dokkaebi nos invitan a mirar más allá de la dualidad cristiana y a entender que la imaginación humana es mucho más diversa, rica y compleja que la figura única del demonio.

Bibliografía
Bak, M. (2019). The originality of the visualization of the Korean dokkaebi. Korean Studies Institute.
Choi, K. (2017). Folklore and identity in contemporary Korean drama: Reinterpreting the dokkaebi in modern narratives. Journal of East Asian Cultural Studies, 12(3), 45–62.
Kim, H. (2015). Spirits, objects, and agency in Korean shamanic traditions. Seoul: Munhakgwa Jiseong.
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Park, S. (2018). The dokkaebi as a cultural symbol: From folk narrative to televised mythology. Media & Society Review, 14(1), 88–103.
Rasmussen, A. (2014). Jinn: Belief, practice, and society in the Middle East. Middle Eastern Anthropological Review, 5(1), 33–59.
Yamada, T. (2012). Oni: The evolution of Japanese demons. Tokyo: Shinwa Press.

Más info

Una colaboración de Ajolotes Nerds para Tutivillus.

 

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