Haenyeo: las mujeres del mar y la resistencia cultural de la isla de Jeju

En una época en la que el desarrollo tecnológico parece haber transformado todas las formas de trabajo humano, existe una comunidad que continúa practicando una actividad ancestral basada en el conocimiento tradicional, la cooperación colectiva y una profunda relación con la naturaleza. Se trata de las haenyeo (해녀), las célebres “mujeres del mar” de la isla de Jeju, en Corea del Sur, reconocidas internacionalmente por su capacidad para bucear en apnea y recolectar recursos marinos sin utilizar equipos de respiración artificial.
Más que una ocupación económica, las haenyeo representan una compleja tradición cultural que ha modelado la identidad de Jeju durante siglos. Su historia permite reflexionar sobre el papel de las mujeres en las economías locales, la gestión sostenible de los recursos naturales y la preservación de los patrimonios culturales en un mundo globalizado.

Un oficio nacido del mar
La isla de Jeju ha mantenido históricamente una estrecha relación con el océano. Desde tiempos premodernos, sus habitantes dependieron de la pesca y de la recolección de productos marinos para subsistir. Aunque originalmente hombres y mujeres participaban en estas actividades, con el paso de los siglos el buceo terminó convirtiéndose en una labor predominantemente femenina. Diversos estudios históricos señalan que para los siglos XVII y XVIII las mujeres ya constituían la mayoría de quienes realizaban estas inmersiones.
Las haenyeo descienden a profundidades que pueden alcanzar entre 10 y 20 metros para recolectar abulones, erizos de mar, pepinos de mar, moluscos y algas. Todo ello sin tanques de oxígeno, dependiendo únicamente de su entrenamiento físico, experiencia y capacidad pulmonar. Tradicionalmente realizaban decenas de inmersiones diarias, enfrentándose a corrientes, bajas temperaturas y condiciones marítimas adversas.
Uno de los rasgos más característicos de estas buceadoras es el sumbisori, un sonido silbante que producen al emerger a la superficie después de contener la respiración bajo el agua. Este sonido no sólo facilita la recuperación del oxígeno, sino que se ha convertido en un símbolo identitario de la cultura haenyeo.

Un modelo femenino en una sociedad patriarcal
La relevancia histórica de las haenyeo trasciende el ámbito económico. En una sociedad influida durante siglos por los valores confucianos, donde los hombres ocupaban tradicionalmente las posiciones de autoridad pública, las mujeres de Jeju desarrollaron un sistema social singular en el que frecuentemente eran las principales proveedoras del hogar.
Esta realidad generó una estructura familiar distinta a la observada en otras regiones de Corea. Mientras los hombres se ocupaban de ciertas actividades agrícolas o pesqueras, las mujeres obtenían gran parte de los ingresos familiares mediante la recolección submarina. Como resultado, las haenyeo adquirieron una autonomía económica poco común para las mujeres de Asia Oriental durante gran parte de la historia moderna.
La tradición también fomenta una fuerte solidaridad comunitaria. Las buceadoras se organizan en asociaciones locales donde el conocimiento se transmite de generación en generación. Las más experimentadas enseñan a las más jóvenes técnicas de inmersión, normas de seguridad y formas sostenibles de explotación de los recursos marinos.

Conocimiento ecológico y sostenibilidad
Uno de los aspectos más notables de la cultura haenyeo es su relación con el medio ambiente. Lejos de practicar una extracción indiscriminada, estas mujeres han desarrollado reglas comunitarias para garantizar la regeneración de los ecosistemas marinos.
Las buceadoras respetan temporadas específicas de captura, tamaños mínimos de los organismos recolectados y zonas de protección donde la extracción está restringida. Este conocimiento ecológico tradicional ha permitido durante generaciones mantener la productividad de los recursos marinos de Jeju.
Por esta razón, numerosos investigadores consideran a las haenyeo un ejemplo de manejo sostenible de bienes comunes. Su experiencia demuestra que la conservación ambiental no depende únicamente de regulaciones estatales modernas, sino también de saberes locales construidos a lo largo del tiempo.

Patrimonio Cultural de la Humanidad
La importancia cultural de las haenyeo fue reconocida internacionalmente cuando la UNESCO inscribió la Cultura de las Haenyeo de Jeju en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2016. Este reconocimiento destacó no sólo sus técnicas de buceo, sino también sus conocimientos ecológicos, rituales comunitarios, cantos tradicionales y formas de transmisión cultural.
La inscripción subrayó además el papel de estas mujeres como símbolo de resiliencia femenina y como ejemplo de prácticas pesqueras sostenibles en un contexto global marcado por la sobreexplotación de los océanos.

Un patrimonio en riesgo
Paradójicamente, el reconocimiento internacional ha coincidido con una profunda crisis demográfica. Durante el siglo XX llegaron a existir entre 15,000 y 20,000 haenyeo activas. Actualmente quedan apenas unos pocos miles, y la mayoría supera los 60 años de edad.
Las nuevas generaciones han optado por profesiones menos peligrosas y físicamente exigentes. La expansión de la educación superior, el turismo y los servicios ha reducido el atractivo económico de una actividad que implica riesgos constantes y largas jornadas en el mar.
A ello se suman los efectos del cambio climático. El aumento de la temperatura del océano, la disminución de ciertas especies marinas y la alteración de los ecosistemas costeros afectan directamente la disponibilidad de los recursos que sustentan esta tradición. Diversas organizaciones locales trabajan actualmente en programas educativos y escuelas especializadas para formar nuevas generaciones de buceadoras y preservar este patrimonio cultural único.

Reflexión final
Las haenyeo de Jeju representan mucho más que una curiosidad turística o una práctica tradicional. Constituyen un ejemplo vivo de cómo una comunidad puede construir formas sostenibles de interacción con la naturaleza, generar espacios de autonomía femenina y transmitir conocimientos complejos fuera de las instituciones formales.
En un mundo donde el patrimonio cultural suele reducirse a monumentos y objetos materiales, las mujeres del mar nos recuerdan que la memoria colectiva también habita en los cuerpos, en las prácticas cotidianas y en los saberes heredados. Su historia es la de una comunidad que aprendió a convivir con el océano sin dominarlo, una lección particularmente relevante frente a las crisis ambientales y sociales del siglo XXI.

Bibliografía
UNESCO. (2016). La cultura de las haenyeo (buceadoras) de la isla de Jeju. Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
UNESCO. (2023). The Haenyeo: Guardians of Jeju’s Coastal Legacy.
UNESCO. (2017). Las haenyeo, buceadoras legendarias de la isla de Jeju.
The Guardian. (2025). South Korea’s female freedivers: TV has made stars of the haenyeo but what is their real story?

Una colaboración de Ajolotes Nerds para Tutivillus.

 

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